miércoles, 3 de octubre de 2012

EL RATON PEREZ LLEGÓ...


 
 
 


 
 


 
 
 

 
 
 
 
 




Hoy tu diente se cayó
y el ratón Pérez lo llevó.
¡Un ladrillo más por fin!
para su castillo de marfil.

Nuevamente él vendrá
y otro diente llevará.
Si sos bueno y obediente
llevará todos tus dientes

y en la almohada dejará
sorpresitas para jugar.

Ladrillos más ladrillos,
dientitos más dientitos,
el pícaro ratón

construye su castillo.

(Extraído de Revista Maestra Jardinera.Editorial EDIBA

martes, 2 de octubre de 2012

Leiro

 
 
 
No se puede descender dos veces por el mismo río, pues cuando desciendo el río por segunda vez, ni yo ni el río somos los mismos.
 
Heráclito.
 
En instantes puntuales desearía que todo volviera a ser como antes, al menos en apariencia, pero en realidad, por mucho que lo deseemos... nunca volverá a ser lo mismo.

jueves, 23 de agosto de 2012

Poema La Mantis Religiosa de José Watanabe




Mi mirada cansada retrocedió desde el bosque azulado por el sol
hasta la mantis religiosa que permanecía inmóvil a 50 cm. de mis ojos.
Yo estaba tendido sobre las piedras calientes de la orilla del Chanchamayo
y ella seguía allí, inclinada, las manos contritas,
confiando excesivamente en su imitación de ramita o palito seco.
Quise atraparla, demostrarle que un ojo siempre nos descubre,
pero se desintegró entre mis dedos como una fina y quebradiza cáscara.
Una enciclopedia casual me explica ahora que yo había destruido
a un macho
vacío.
La enciclopedia refiere sin asombro que la historia fue así:
el macho, en su pequeña piedra, cantando y meneándose, llamando
hembra
y la hembra ya estaba aparecida a su lado,
acaso demasiado presta
Y dispuesta.
Duradero es el coito de las mantis.
En el beso
ella desliza una larga lengua tubular hasta el estómago de él
y por la lengua le gotea una saliva cáustica, un ácido,
que va licuándole los órganos
y el tejido del más distante vericueto interno, mientras le hace gozo,
y mientras le hace gozo la lengua lo absorbe, repasando
la extrema gota de sustancia del pie o del seso, y el macho
se continúa así de la suprema esquizofrenia de la cópula
a la muerte.
Y ya viéndolo cáscara, ella vuela, su lengua otra vez lengüita.
Las enciclopedias no conjeturan. Ésta tampoco supone qué última palabra
queda fijada para siempre en la boca abierta y muerta del macho.
Nosotros no debemos negar la posibilidad de una palabra
de agradecimiento.
 
 
La hormiga era hacendosa y trabajadora, y la cigarra no, le gustaba cantar y dormir, mientras la hormiga hacía sus labores.
Pasó el tiempo, y la hormiga trabajó y trabajó todo el verano, ahorró cuanto pudo, y en invierno, la cigarra se moría de frío, mientras la hormiga, tenia de todo...
¡Que hija de puta la hormiga!
 
La Cigarra llamó a la puerta de la Hormiga, que le dijo:
Cigarrita, cigarrita, si hubieras trabajado como yo, ahora no pasarías hambre ni frío... ¡¡y no le abrió la puerta!!

¿Quien ha escrito esto? Porque esto no es así; la hormiga ésta es una hija de la gran puta y una especuladora.
Y además, aquí no dice porque unos nacen cigarras y otros hormigas, y tampoco, que si naces cigarra estás jodido, y aquí, no lo cuenta.
 
Los lunes al sol.